En el momento de la consulta, el Dr. Poletti obtendrá un historial completo de sus problemas y realizará un examen clínico. En muchos casos, esto será suficiente para hacer un diagnóstico. En algunas ocasiones, sin embargo, será necesario realizar más pruebas para llegar a un diagnóstico definitivo, como radiografías, escáneres, resonancias magnéticas, tomografías computarizadas o análisis de sangre.
Una vez establecido un diagnóstico definitivo, se le presentarán las opciones de tratamiento para su problema. En la mayoría de los casos, existen opciones de tratamiento quirúrgico y no quirúrgico, cada una con ventajas y desventajas que el Dr. Poletti le explicará.
Para asegurarse de que se sienta cómodo con su decisión, se le dará tiempo para sopesar todas las opciones y hacer preguntas. Se le proporcionará información escrita con los detalles de la consulta y las opciones de tratamiento.
Si se ha sometido a alguna intervención o evaluación previa de su rodilla, llevar estos detalles a su cita puede ser útil.
Si ha tenido alguna imagen reciente (en los últimos 2 años) de la rodilla afectada, como radiografía, tomografía computarizada o resonancia magnética, traiga el disco junto con cualquier informe que pueda tener. Si las radiografías son antiguas o si no se ha hecho una radiografía con “carga” (incluso si ya se ha realizado una resonancia magnética), será necesario que se realice o repita la radiografía en su cita.
Para que el examen de la rodilla sea adecuado, será necesario que la pierna quede expuesta hasta la mitad del muslo, por lo que se recomienda llevar ropa adecuada o un par de pantalones cortos.
Si utiliza un seguro médico privado para cubrir sus gastos, informe a la compañía de sus intenciones (tanto para las consultas como para los procedimientos) y obtenga su autorización. La cantidad reembolsada varía entre las compañías y las pólizas individuales, por lo que es importante obtener la autorización para asegurarse de que no queden pagos pendientes.
Si va a autofinanciar su tratamiento, será responsable de todos los costos relacionados con las consultas, investigaciones y tratamiento. Es posible adquirir “paquetes con todo incluido” para procedimientos quirúrgicos en hospitales privados, que cubren los costos del cirujano, anestesista y hospital. Frecuentemente, las citas de seguimiento están incluidas en este importe, pero no cubren los costos de otras intervenciones si surgen complicaciones.